viernes, 7 de octubre de 2011

Caverna de Platon III

¿Es confiable nuestro cerebro?  No mucho.
El mago David Copperfield
I
La metáfora es un código que abre hacia la locura de la poesía, pero no todos están llamados para investir tan peligroso rango.
Cuando una hoja en el otoño con todos sus colores se desprende en la brisa del atardecer para entregarse a la tierra, recorre un breve instante entre acordes y vaivenes.
Este inocente acto puede ser visto o sentido, el prestidigitador solo lo ve y su relación parte del ojo, el poeta aparte de verlo lo siente y lo celebra y su relación es desde el corazón, pero para eso hay que estar loco, es decir trascender y armonizar sentidos y nervios en la danza interna del universo, en su blues más sentido.
Esta también ya es una tarea de la metaestética, del "arte total"
DE MARZO DEL 79’ (1983)
Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no lenguaje
parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.
Tomas Tranströmer

II
Reproduciré en tres ediciones un interesante programa de NatGeo sobre una investigación del cerebro y sus complejidades que responderá muchos interrogantes. La serie se titula Juegos Mentales y la primera parte trata sobre la atención, se titula Presta Atención.
Este episodio sobre la atención fue filmado en Las Vegas, una ciudad que exige mucha atención.
Los guías durante el episodio fueron los magos David Copperfield y  Apollo Robbins, cuyas habilidades para manipular la atención del público producen ilusiones extraordinarias. 
Los magos como David Copperfield y Apollo Robbins “El caballero ladrón”, conocen la psicología humana tanto como un científico, y muestran cómo usan este conocimiento del cerebro para realizar sus trucos. 
Los especialistas científicos mostrarán sus conocimientos sobre la atención creando ilusiones que rivalizan con la de los grandes magos. 
¿Creería usted posible que alguien transmute su apariencia en frente suyo sin que usted lo note? ¿O que el fondo, ropa y accesorios de una escena sean modificados sin que usted se percate? 
En este primer episodio de la serie, Juegos Mentales: ¡Presta atención! Copperfield y Robbins demuestran lo frágil que resulta la atención del cerebro y cómo –debidamente controlada– la atención de la gente es susceptible de sufrir el llamado “cambio de ceguera”. 
El mago Apollo Robbins "El caballero ladrón"
Esto significa, que los humanos somos capaces de dejar pasar enormes detalles y no percibir cambios dramáticos de nuestro entorno que se desarrollan frente a nosotros, por puro acondicionamiento del cerebro.
“Como ilusionistas nosotros tomamos todos los conceptos que tiene la gente y los usamos para poner el mundo al revés. Si puedes desviar su atención hacia otro lado a placer, habrás hecho tu trabajo correctamente”, explica Copperfield cuya extraordinaria habilidad para manipular la atención del público y producir ilusiones espectaculares es ampliamente reconocida. 
Su socio Apollo Robbins complementa la idea: “Todos nosotros creemos poner atención a nuestro mundo alrededor, pero por más extraño que suene, eso es tan solo una ilusión”.
Créase o no, el embudo de atención que filtra el torrente de estímulos que entra al cerebro es tan limitado que puede pasar un gorila delante de las personas sin que se vea.

Moisés deja de hacer tus gracias!
No estaría por demás reflexionar acerca de cómo estos métodos se pueden usar en la publicidad, la propaganda, la información noticiosa, la educación en todas sus facetas. También, claro está en la inmensa posibilidad de la poesía como herramienta de consciencia y de liberación…