sábado, 8 de enero de 2011

Sol y Carne

Sol y Carne 
(fragmentos) 



 Fotografía de Donoso

III

¡Si volviera el tiempo, el tiempo que ya fue…!

!Porque el hombre está acabado, el hombre

ya representó todos sus papeles!
Y un día, a plena luz, harto de romper ídolos,
libre renacerá, libre de todos sus dioses,
y, como es del cielo, escrutará los cielos.

 !El ideal, el pensamiento invencible, eterno,

ese dios que se agita en la camal arcilla,

subirá, subirá, y arderá bajo su frente!
Y cuando le veas sondear el inmenso horizonte,
libre de los viejos yugos, que desprecia sin miedos,
te acercarás a darle la santa redención.


Espléndida, radiante, del seno de los mares,

tú surgirás, derramando sobre el vasto Universo

con sonrisa infinita el amor infinito,
el mundo vibrará como una inmensa lira 
bajo el estremecimiento de un beso inmenso...
El mundo está sediento de amor: aplácalo.

 IV
¡Oh esplendor de la carne! ¡oh esplendor ideal !
¡Oh renadío de amor, triunfal aurora,
 cuando, a sus pies rendidos los dioses y héroes,
la blanca Calipigia y el pequeño Eros
rosarán, coronados por la nieve  de las rosas,
las mujeres y las flores que adornan sus pisadas!...
A. Rimbaud