viernes, 20 de julio de 2012

Cómo el “mundo verdadero” acabó convirtiéndose en una fábula III


Historia de un error
1. El mundo verdadero, asequible al sabio, al piadoso, al virtuoso, -él vive en ese mundo, es ese mundo.
(La forma más antigua de la Idea, relativamente inteligente, simple, convincente. Transcripción de la paráfrasis «yo, Platón, soy la verdad»).

El lenguaje está diseñado para engañarnos
La mente se compone de partes distintas y esas partes diferentes pueden contradecirse unas a otras, por ejemplo un mismo cerebro puede tener dos creencias contradictorias sobre la misma cuestión.
Nuestra mente o cerebro es una colección de módulos que surgieron a lo largo de la evolución como soluciones adaptativas a diferentes situaciones.
En el cerebro suceden todo tipo de cosas (que te dicen cómo comportarte, qué pensar, etc.) de las que eres completamente inconsciente, de hecho no percibes la mayor parte de lo que ocurre en tu mente, no eres consciente de los sistemas diseñados para controlar la respiración que provoca los movimientos musculares... todo ello sucede en un segundo plano.
En este post veremos el vídeo de Redes 119 (margen derecha): El lenguaje está diseñado para confundirnos, donde Eduard Punset entrevista a Rober Kurzban. Y descubriremos entre otras cosas que vivir equivocado no puede ser tan malo como parece, y ya tenemos una manera de entender por qué las personas se equivocan tantas veces especialmente sobre ellos.
La estructura modular de la mente explica por qué la gente se equivoca y es contradictoria, pues algunos módulos de la mente funcionan mejor estando equivocados.
Robert Kurzban psicólogo evolucionista del departamento de psicología de la Universidad de Pennsylvania y autor del libro "Why Everyone Else is a Hypocrite" "Por qué todos los demás son hipócritas", sostiene que lo importante de la mente es lo que se denomina "modularidad" (estructura modular de la mente), es decir distintas partes en el cerebro que hacen cosas diferentes. Los mecanismos de la mente tienen funciones neuronales muy concretas. Por ejemplo el sistema de la memoria tiene un solo cometido, el de almacenar información para recurrir después a ella; o el sistema de reconocimiento facial cuya función es registrar esa información del mundo..., y estos sistemas pueden estar por todo el cerebro e interactuar entre sí, a medida que ocurren dichos procesos, realmente existe una especificidad funcional; es decir, cada uno de ellos realiza una tarea concreta e interactúan de maneras realmente complejas.


1 comentario:

ñOCO Le bOLO dijo...


· Regreso para reincorporarme a la lectura paulatina de tus siempre interesantes aportaciones.

· Saludos, meta

CR ··· & ··· LMA
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